Señalan riesgo en seguridad hídrica con parque Ensenada Bay Village
Activistas advirtieron sobre riesgos a la seguridad hídrica, posible afectación a la Bahía de Todos Santos y un modelo de “turismo cautivo” que podría dejar fuera a la ciudad real. - Foto: Cortesía.
Seguridad hídrica, protección a la Bahía de Todos Santos como Patrimonio Biocultural, y que se declare a Ensenada como Ciudad Pesquera, Agrícola, Turística Sustentable y Paisajística, formaron parte de las exigencias dentro del foro “Agua para Todos: ¿Qué significa Bay Village para Ensenada?”.
Esto, en el encuentro promovido por integrantes del colectivo Ensenada Digna, donde se analizó el impacto -sobre todo en términos de uso de agua y contaminación- del proyecto Ensenada Bay Village.
La villa alusiva a la arquitectura californiana del siglo XVIII, es una inversión de 26 millones de dólares para que arriben 9 mil cruceristas diarios a una terminal ampliada con parque, aguas termales artificiales, piscina, dunas artificiales, además de bares y restaurantes, según prevén Carnival Corporation, ITM Group y Hutchison Ports ECV, con el aval del XXV Ayuntamiento.
La expositora Amapola González, en el encuentro realizado en Bodegas de Santo Tomás, explicó que la seguridad hídrica es garantizar en primer lugar que la población cuente con acceso al agua.
“Primero que nada, seguridad hídrica, que todos tengamos agua, que no tengamos que estar hablándole a la pipa, comprando garrafones. Eso es lo más importante. Todas las grandes civilizaciones del mundo se desarrollaron junto a un cuerpo de agua. Nosotros no lo tenemos: nos mandan el agua, pero entonces hay que cuidarla”, comentó.
Sobre la protección a la bahía, señaló que es para que estos proyectos “no la sigan amenazando”, pues se seguirá intentando mientras no sea un área natural protegida.
Como parte de su presentación, la activista lanzó cuestionamientos sobre “¿Cómo se ve el desarrollo?”, donde enfatizó en la prioridad de arreglar las calles y mejorar el transporte público
También señaló que también se desconoce la derrama económica y en qué se usará el dinero recabado de dicho parque.
Amapola González enfatizó que el parque generará un “turismo cautivo”, pues se mantendrán las ganancias únicamente en el complejo y no se conocerá la ciudad.
Explicó que algunos cruceristas desconocen que Ensenada está en la ruta y gastan entre 60 y 70 dólares si deciden bajar al puerto, pues duran pocas horas, a diferencia de alguien que viene vía terrestre que suele pagar noches de hotel, gasolina y comida, mismo que genera un impacto mayor.
También que en los últimos años ha descendido la cantidad de cruceristas que deciden pagar el impuesto para bajar y conocer la localidad.
Sobre el turismo ideal para la ciudad, refirió que debería ser de “bajo impacto” y de “largo plazo”, en el sentido de actividades como senderismo, avistamiento de aves, surf y kayak, pues cuidan el entorno que visitan.
La expositora subrayó que, de acuerdo a la información divulgada, se trata de un “parque genérico”, “un espacio artificial” que “simula lo que es Ensenada”, sin tomar en cuenta la historia, cultura e identidad local, por lo que llamó a generar conciencia sobre estos temas.
En cuanto a las consecuencias de que lleguen más cruceros, refirió que podrían impactar en las rutas migratorias de la ballena gris y, por ende, el ecosistema, la identidad como destino de naturaleza y la actividad económica ligada al avistamiento responsable.
Como parte de su exposición recordó que Ensenada ha estado en los listados de playas contaminados del país, por lo que se cuestionó la razón de que no se cuiden estas zonas en lugar de crearlas de manera artificial para el disfrute del turismo.
“Estamos poniendo un telón: no vean lo terrible que tenemos la ciudad, no vean el arroyo… es nada más poner una cortina”, analizó Amapola González.
En forma paralela al foro, Ensenada Digna recabó firmas con la finalidad de entregarlas a la Semarnat y se haga una consulta pública en torno a este proyecto anunciado en diciembre 2025.