Delincuentes ingresan dos veces a fraccionamiento Real del Mar en Tijuana
Vecinos de Riviera II Residencial, en Real del Mar (Tijuana), denunciaron que un talud sin barda perimetral permitió el ingreso de hombres armados que irrumpieron en una vivienda. - Foto: Cortesía.
La falta de seguridad pública y la existencia de un talud en lugar de una barda perimetral facilitaron el ingreso de hombres armados al conjunto Riviera II Residencial, en el fraccionamiento Real del Mar, en Tijuana.
En este lugar, el pasado lunes 10 de noviembre sujetos armados irrumpieron en una vivienda, de omercializado por grupo HIR., donde amagaron a una familia y, durante la madrugada del sábado dos de los sujetos regresaron para llevarse sus vehículos.
Cuando la familia llegó al domicilio, los asaltantes se encontraban en las habitaciones de las hijas. Uno de ellos intentó tocar a la adolescente, quien lo mordió para defenderse; los sujetos la persiguieron con un arma punzocortante.
La joven, su hermana menor y su madre lograron salir de la vivienda. El padre, al percatarse del peligro, tocó el claxon de la camioneta en la que aún se encontraba, lo que alertó a los vecinos, quienes salieron ante el llamado de auxilio.
Al verse descubiertos, los delincuentes huyeron del lugar, llevándose las llaves de los vehículos de la familia.
La agresión fue reportada a seguridad pública de Tijuana pero no se tomó acción al respecto, afirmaron vecinos.
Al no existir una medida precautoria por parte de la autoridad, los agresores regresaron a las 4:00 de la madrugada del sábado para llevarse los automóviles de los cuales tenían llaves. Sin embargo, no pudieron robar una de las unidades, ya que los propietarios alcanzaron a cambiar los códigos.
Ante estos hechos, vecinos del fraccionamiento se manifestaron en la caseta de ingreso.
Exigieron que la empresa constructora Frisa, propietaria de Real del Mar y que vendió la sección Riviera II Residencial a través de HIR, atienda las demandas de los habitantes para mejorar las condiciones de seguridad.
En primer lugar, solicitaron retirar el talud que la empresa se comprometió a eliminar desde el proceso de venta y construir en su lugar una barda perimetral que brinde seguridad, especialmente a quienes viven a la altura de la sección 9 del campo de golf.