“Usar decimales se presta a robo”: usuarios sobre alza en transporte público
Usar precios con decimales por parte de los concesionarios de transporte público en Ensenada es “una táctica de cobro”, pues se presta al fraude y robo, afirman - Foto: Cortesía.
Usar precios con decimales por parte de los concesionarios de transporte público en Ensenada es “una táctica de cobro”, pues se presta al fraude y robo, además de que hasta el momento no hay un sistema electrónico vigente que permita optimizar este tipo de gastos.
Lo anterior fue puntualizado mediante un posicionamiento enviado a la prensa con motivo de la manifestación realizada afuera de las instalaciones del Instituto de Movilidad Sustentable (IMOS) del Estado de Baja California.
Como parte del texto, recordaron que el aumento por parte de los transportistas se dio sin la aprobación de las autoridades competentes.
“Por lo cual tendría que haber algún tipo de sanción y, por parte nuestra, una exigencia de rendición de cuentas hacia el IMOS, que es la instancia facultada para verificar que esto se lleve de la forma adecuada”, señalaron.
Además, los manifestantes subrayaron que los choferes y empresarios utilizan la “táctica de cobro de los precios con decimales”, en referencia a que las nuevas tarifas son de 15.50 pesos, en forma general, y de 7.75 pesos para grupos vulnerables o estudiantado.
“Que se presta al fraude, al robo, pues hasta el momento no hay un sistema de cobro electrónico vigente que permita optimizar este tipo de pagos.
Sobre el cobro a las personas con algún tipo de discapacidad, recordaron que con anterioridad este sector no pagaba tarifa alguna.
“Esto representa un retroceso en el ejercicio de la vida pública de Ensenada, pues las personas más vulnerables tendrían que tener acceso a políticas públicas que les beneficien o que eviten perjudicar a sus estilos de vida que, de por sí, ya suponen mayor complejidad que los de las personas que no tenemos alguna discapacidad”, expresaron.
Como parte del mensaje, indicaron cambios para dignificar el transporte público, que incluyen: Renovación y mejora mecánica y estructural de las unidades de transporte; Mantenimiento de la higiene interior y exterior de los vehículos; Cobertura de las rutas con las unidades necesarias para evitar aglomeraciones dentro de cada microbús; y Cumplimiento preciso de los horarios en las rutas, ya que de ello dependen las dinámicas familiares y laborales de miles de personas todos los días en la ciudad.